La empresa, perteneciente al Grupo Air Products, impulsa iniciativas de reciclaje y valorización de residuos, promoviendo la participación de sus equipos y una cultura de sostenibilidad.
Avanzar hacia una gestión más responsable de los residuos es uno de los desafíos de sostenibilidad de Indura, empresa perteneciente al Grupo Air Products. Para ello, la compañía desarrolla iniciativas que buscan recuperar materiales, fomentar el reciclaje y fortalecer el compromiso de sus colaboradores con el cuidado del medioambiente.
Un ejemplo de este trabajo se encuentra en la sucursal de Cerrillos, donde se recuperan cartón, papel, plástico, chatarra y pallets a través de empresas autorizadas. Además, se han incorporado nuevas medidas, como el compostaje de pasto y ramas, la instalación de puntos limpios para botellas y latas, y espacios para reciclar pilas.
Si llevamos a cifras el caso de la sucursal Cerrillos, junto a la gestora Recupac se han logrado importantes avances. Tan solo durante el mes de abril, la planta logró un 89% de valorización de sus residuos (gestionando un total de 8.692 kg entre plástico, cartón y biomasa). Este esfuerzo conjunto permitió evitar la emisión de más de 10,7 toneladas de CO₂, ahorrar cerca de 58.500 litros de agua y evitar la tala de 31 árboles adultos, demostrando el impacto directo de estas prácticas sustentables.
Para Gisela Pacheco, analista ambiental en Indura, la participación de los colaboradores es fundamental para avanzar en estos objetivos. Por eso, la empresa realiza campañas informativas, actividades de concientización y comunicaciones internas que buscan enseñar cómo separar correctamente los residuos y facilitar su reciclaje.
Estas acciones han contribuido a generar una mayor conciencia ambiental entre los trabajadores. Un ejemplo de ello es que algunos colaboradores guardan sus botellas, latas y pilas para depositarlas posteriormente en los puntos de reciclaje habilitados. Aunque la formación de nuevos hábitos requiere tiempo y constancia, estas prácticas muestran cómo pequeñas acciones pueden generar cambios positivos en el entorno laboral.
Otro aspecto importante ha sido la participación de Indura en ProREP, que le ha permitido acceder a orientación técnica, información actualizada y apoyo especializado para avanzar en la implementación de la Ley de Responsabilidad Extendida del Productor (Ley REP), especialmente en la gestión de envases y embalajes.
Desde la experiencia de la compañía, esta normativa representa una oportunidad para mejorar los procesos internos y fortalecer las prácticas de sostenibilidad, más allá del cumplimiento de las obligaciones legales. Asimismo, el trabajo colaborativo y el intercambio de experiencias entre empresas contribuyen a encontrar nuevas formas de avanzar hacia una economía circular.
El desafío es continuar ampliando estas iniciativas, promoviendo la participación de sus colaboradores y consolidando hábitos que favorezcan el uso eficiente de los recursos y la gestión responsable de los residuos. Un proceso gradual en el que el compromiso de las personas resulta clave para lograr resultados sostenibles en el tiempo.




