Legislador por la región de Coquimbo fue drástico al rechazar proyecto de ley que busca aprobar y regular las carreras de perros, ya que a su juicio no se puede defender una actividad en nombre de las tradiciones, cuando detrás hay maltrato, apuestas, evasión de impuestos, drogas de por medio y agrupaciones ilícitas.
El diputado por la Región de Coquimbo, Bernardo Salinas Maya (PC), fue enfático en señalar su rechazo al proyecto de ley que busca regular las carreras de perros en Chile, más conocida como “Ley Galgo”.
Salinas fue claro en señalar que él pertenece “al mundo rural, vivo en la ruralidad, y conozco lo que se hace con los galgos. Se entrenan detrás de un vehículo a gran velocidad. Cuando ya no sirven porque ya cumplieron su ciclo, quebrados completos, los dejan al abandono. Los matan”.
El legislador añadió que a los perros “los drogan para que efectivamente puedan correr con mayor velocidad. Vivo en un sector donde recogemos todos los días perros quebrados y tirados: son galgos”.
El diputado comunista agregó que “esa brutalidad”, no se puede defender como parte de las tradiciones, porque cuando se somete a un ser vivo “es un delito”.
Por eso fue claro en señalar que apoyará el proyecto de ley que busca rechazar las carreras de galgos, y de cualquier otra raza de perros, porque parte de la base que los animales son seres sintientes, capaces de experimentar dolor, sufrimiento y emociones, por lo que tienen que con una protección legal efectiva que garantice el resguardo de su integridad física y psicológica.
Asimismo, busca eliminar los llamados “canódromos informales”, donde «también hay apuesta ilícita, evasión de impuestos, droga de por medio, agrupaciones ilícitas”, detalló el legislador.
Esta ley, dijo Salinas, no sólo es solicitada por las agrupaciones animalistas, “sino que la ciudadanía empatiza con esta ley”.
Finalmente, el diputado por la Región de Coquimbo destacó que “es inmoral desaprobar esta ley. Esta ley tiene que ser transversal, porque hace una señal también para las próximas generaciones que efectivamente no se puede utilizar un ser vivo para lucrar”.




