En una jornada marcada por el respeto, la memoria y el orgullo comunitario, la localidad de Rapel fue escenario de un histórico hito patrimonial. Este domingo 9 de agosto, tras la celebración de la tradicional misa dominical a las 11:30 horas, autoridades, vecinos y comunidad se congregaron en la plaza de Rapel para recibir a una escultura a tamaño real en honor a Don Wenceslao Vargas Rojas, vicealmirante y último sobreviviente de la dotación de la gloriosa corbeta «Esmeralda» en el Combate Naval de Iquique.
La ceremonia contó con la presencia del alcalde Cristian Herrera Peña, integrantes del Concejo Municipal, dirigentes sociales, familiares del héroe patrio, además del artista y escultor de la obra, Daniel Muñoz Ovalle. El homenaje cobró un sentido aún más especial con la destacada presentación artística de las y los estudiantes de la Escuela Rural de Rapel —establecimiento que lleva con orgullo el nombre del vicealmirante—, reafirmando el compromiso de las nuevas generaciones por mantener vivo el legado de uno de los hijos más ilustres de los valles generosos.
Al respecto de ayer, el alcalde Cristian Herrera Peña manifestó la tranquilidad por el recibiendo de esta escultura, no solo por la comunidad, sino también por su familia. “Felices de saber que somos una comunidad que recuerda a sus héroes patrios. Hoy vuelve Wenceslao Vargas joven, él era un joven de tan solo 15 años cuando se fue de aquí, hoy vuelve joven y sentado es su plaza de Rapel; ahora la comunidad se podrá fotografiar con él y es bonito. Para reconstruir su imagen joven tuvimos que recurrir a la inteligencia artificial, todo conversado con la familia y felices por el resultado”.
Rosa Vargas Portilla, una de las pocas hijas vivas de Wenceslao Vargas destacó la conexión de su familia con la localidad de Rapel, “Estoy orgullosa, feliz y contenta con la localidad de Rapel, siempre hemos estamos viniendo con mi hija, mis nietos estudiaron aquí y estamos felices, agradecidos de Rapel y de la comuna de Monte Patria, del alcalde de igual forma”.
Daniel Muñoz Ovalle, artista y escultor de la región de Coquimbo relató la idea tras esta obra y la materialidad de la misma. “Siempre es bonito encontrar comunidades que valoren el trabajo que uno hace, la idea es del alcalde, yo traté de plasmar la idea, de un joven héroe que ahora vuelve a su tierra. Está hecho en resina poliéster, conocido igualmente como plástico reforzado. Es un molde de plastilina, que luego se lleva al material definitivo, resistente a las lluvias, es similar a la materialidad de un bote”.
Finalmente, un detalle no menos importante, fue la presencia de un grupo de vecinos de rapel, quienes siempre en cada acto cívico se visten con los trajes de época y rememoran los atuendos de antaño. De este grupo, Lorenzo Lorado, relató su sentir por participar de esta jornada. “Contento y feliz de pertenecer a esta agrupación de personajes históricos de la época, que datan de los años 1.700; contento de ser rapelino, de toda mi vida, he trabajado acá y de todo, este es mi pueblo”.
El encuentro comunitario finalizó con una concurrida mateada tradicional y una concurrida sesión de fotografías, donde vecinos y visitantes pudieron inmortalizar el momento junto a la nueva figura escultórica. Con la entrega de este monumento a la comunidad, la comuna de Monte Patria busca consolidar un punto de encuentro con la historia local, turismo y rescatar definitivamente la identidad territorial del emblemático grumete en su tierra natal.




